martes, 22 de mayo de 2018

Yo si voto porque lo dice mi influencer

Y ahora, los Youtubers que a diario llenan de mierda las cavidades craneales de los forros que los siguen, hacen parte de una campaña para ejercer el sagrado derecho del voto. Obvio desde YouTube, eso como de que el que peca y reza empata... Menudo referente de opinión el de los jóvenes y las jóvenas de esta vanguardista generación donde se le otorga la capacidad de pensamiento propio a un peliteñido enmarcado en una pantalla. Menuda su capacidad de acción, hasta para decidir el futuro de su nación deben estar comandados por sus influenciadores preferidos... Incluso el petardo Daniel Samper.

Vote por quien sea, imbécil falto de carácter, así no sepa por quien votó ni que es un programa de gobierno, vote, es tan sencillo como suscribirse a un canal o darle "me gusta a un video", la misma joda.

Ah, y no olvides, no hay nada que leer, solo sigue la corriente.

sábado, 31 de marzo de 2018

¿Usted no sabe quién soy yo? - Parte 48 millones 570 mil

Acerca de otro sonado caso de arribismo chibcha, pueden ver la historia AQUÍ.

Si bien, el usar una prenda tan ridícula como el corbatín; para combinarla con una cara aún más ridícula que finge una carismática sonrisa en aras de conseguir votos; es ya suficiente motivo para no ofrecer ningún respeto a Hernando Zabaleta Echeverry, y hablar de él es casi que darle importancia a su detestable personalidad, creo necesario poner el tema en la mesa, pero no como tendencia de momento, creo que a diario se debe promover el odio a tipejos como este que esgrimen títulos universitarios como prueba de su buena educación. Creo que se debe promover la intolerancia contra los que por algún azar de la naturaleza se creen con el derecho divino de pisotear a los que están muy por abajo de ellos, según su propio criterio..

Se requiere un elevado nivel de ignorancia para creer que el paso por la universidad hace buenas personas, ¿acaso los altos dignatarios de la nación no son prueba suficiente? Siendo realistas, gran parte de los estudiantes van a la universidad por cualquier cosa menos por vocación, pues la educación ha sido convertida en un requisito social que se comprueba con un cartón y no con la manera de actuar de un profesional. El principal objetivo es el pedazo de papel para enmarcar y no el encuentro con el conocimiento y la construcción del mismo.

Muchos padres siguen delegando su labor a las manos de los profesores, creen que su única intervención es darle bienes materiales a sus pequeños; lo espiritual, los constructos mentales que pueden favorecer a cada individuo y su país, lo que más debería importar en términos sociales se lo encomiendan a terceros... La culpa nunca será de ellos, basta ver los comentarios de los papás y las mamás cuando los docentes suspenden labores como protesta por las cada vez peores condiciones laborales con que los gobiernos de turno los homenajean... ¿Qué, el hogar no hace parte de la formación de una persona? ¿Cómo serían los aventones que le daban a idiota del corbatín los señores Zabaleta y Echeverry? Excelente trabajo hicieron con ese pedazo de pendejo.

El arribismo colombiano no entiende de límites, incluso algo que debiera promover la ética y reales valores humanos, como la educación, es tomado como cualquier objeto que hace sentir a quien lo porta superior a sus semejantes. –Hoy es un diploma mañana un carro para restregarte en la cara que soy más que tú.

No digo que los agentes de policía sean santos de mi devoción, ni que les haga falta educación a la mayoría de ellos, como nos hace falta a la mayoría de los colombianos; pero, se espera que aquellos que aspiran a un cargo político, al menos demuestren respeto por el pueblo sobre el que se desean encaramar.

El lío en Colombia es que se aprecia al dirigente gamín, que se ufana de ser el patrón y mandar con mano dura y corazón de mierda; tal como este cabrón del corbatín, si, cabrón, porque a esos malnacidos no les debemos ningún respeto, porque no se lo han ganado, ese idiota solo merece que le aprieten su corbatita estúpida hasta que se ponga morado y aprenda la lección.

Para escorias como esa es que están echas las groserías, así que tenemos toda la libertad de emplearlas y eso no nos hace menos.

#ProfesorRata

sábado, 3 de marzo de 2018

La renovación de los vejetes de la política

Por donde comienza la autonorte, como con 80 y algo, hay una valla, una de tantas que pululan por estos días... de un aspirante a los votos de los incautos que se dejan llevar por mensajes tan superfluos como el del aviso en mención. Dice: "No aguantamos más".
O algo así, ese es el "eslogan"... Otra joya creativa de la publicidad política pagada. Junto a la frase aparece la imagen de un viejo cacreco que le da el significado justo.
Aunque debería ser "No aguanto más", porque semejante vejestorio así lo demuestra. "No aguanto más, quiero 30 millones al mes para poder hacer la meme".
Un cucho que no aguanta más... ¿Existirán personas tan torpes como para entregar su voto a una pieza de museo como esa?
Bueno, si Ordoñez, ese representante de la godarria más recalcitrante, pide a los jóvenes apoyo...
Decrépitos ofreciendo renovación, con la lápida encargada, ofreciendo nuevas oportunidades... Eso si es inaguantable.
#ProfesorRata

miércoles, 14 de febrero de 2018

¿Qué vinimos a hacer?

Estaba esperando a mi grupo de estudiantes, la puntualidad no era su mayor característica. Mientras, confiaba mis pensamientos a las notas con que mis audífonos inundaban mi cavidad craneal y dejaba que mis ojos transitaran el circo que a diario ofrece la prensa escrita.
Por fin, llegaron todos ellos, en manada. Al comando, el macho alfa infaltable, con pecho inflado exhibiendo a su trofeo femenino, del cual se despidió tomando todo el tiempo que le vino en gana, como queriendo decir, "esa clase no empieza sino hasta que yo diga, mamita".
De tripas corazón... seguí esperando... Los cuatro pelagatos ingresaron y tomaron asiento, encendieron computadores para hacer puente de conversaciones de chat, de la pantalla y teclado del celular a la pantalla y teclado del ordenador.
Por fin ingresó el "chacho", el duro de la clase... Yo, indiferente, o haciéndome el indiferente, seguí en lo que ya mencioné... no escuché saludo alguno por tanto no devolví saludo alguno. A mí me reprendían si llegaba a un recinto y no expresaba una muestra tan fundamental de respeto y amabilidad como un simple y nada difícil de pronunciar, "buen día". Hoy el respeto de lo gana el más gañán.
Al rato, volvió a honrarnos con su presencia el i que atendía su teléfono móvil: -¿Y entonces profe?adefesio tecnológico que permite a cualquier saco de órganos reemplazar el clásico timbre que anuncia una llamada telefónica por cualquier ruido que da fe de su "buen gusto" y su afán por bendecir con el mismo a la humanidad presentei kilómetros a la redonda.
El tipejo aquél, ni corto ni perezoso se incorporó y salió nuevamente del salón. La llamada debía de ser tan importante que no le permitió mascullar un "disculpen, ya regreso".
Seguí en lo mío, había una canción particularmente agradable, tanto que me permitió afrontar el momento con mucha calma... supongo que pasaron algunos minutos y otra canción comenzó. También, supongo que ya se me notaba la cara de Jagdpanzer IV... Por tanto seguí en lo mío, con calma aparente.
Al rato, volvió a honrarnos con su presencia el ilustre personaje que atendía su teléfono móvil: -¿Y entonces profe?
-¿Entonces qué?
-¿Qué vinimos a hacer?
-Buena pregunta. Permítame termino de escuchar un temita y ya vemos qué vinimos a hacer, porque no tengo la más absoluta idea.
-¿Cómo así? - Prosiguió el prodigio aquel, que la Providencia puso en mi camino para iluminarlo - ¿por qué tenemos que esperarlo? ¡Si tenemos es clase!
-Hace 40 minutos, de seguro, tenía claro a qué había venido. Luego de un par de discos, ¡olvidé la razón que me ha sacado de la comodidad de mi casa para venir a deleitarme con su existencia!... Es lo que hace la buena música. Y cuando hablo de buena música no me refiero a ese esperpento sonoro con el que su celular contamino este espacio.
-No pues, como lo único chimba es lo que usté escucha que se las tira de muy intelectual.
-No le doy la respuesta que estoy pensando porque usted no la entendería, como no podría entender ni tres minutos de lo que estoy escuchando como banda sonora de esta agradable conversación... Pero le voy a decir algo que mi intelecto me permite: Ya completó las fallas permitidas, por tanto ha perdido esta asignatura... ¡Ah! Mire, ahí está su novia de nuevo haciendo señas.


A la imaginación del lector dejo el alboroto de ocasionó el particular portento académico que de cuando en vez visitaba la universidad.
Comparto lo que en ese momento estaba escuchando:



#ProfesorRata